jueves, 19 de noviembre de 2015

VENEZUELA NECESITA UN BANCO PÚBLICO DE SANGRE DE CORDÓN UMBILICAL

Fuente: IVIC. 
Altos de Pipe, 19 de noviembre de 2015.- Vanessa Ortiz Piñango
A diferencia de países como España, Argentina, Chile, Uruguay y Colombia -que ya poseen uno-, Venezuela está trabajando en la conformación del primer banco público de sangre de cordón umbilical, instancia que se encargaría de la obtención, procesamiento, almacenamiento, manipulación, preservación y transporte de células madre hematopoyéticas con fines terapéuticos y de investigación, sin costo alguno y siguiendo estrictos controles de calidad.
Los únicos establecimientos de ese tipo creados en el país son de índole privada, es decir, el usuario debe cancelar altas sumas de dinero para tener acceso a ese material biológico, cuyo origen y compatibilidad son inciertos. Según la médica hematóloga del Banco Municipal de Sangre del Distrito Capital, Christiane Saltiel, existen alrededor de cinco bancos privados, agrupados en la Cámara Venezolana de Criopreservación de Células Madre. “Ellos aseguran tener 25.000 unidades de sangre conservadas pero jamás han entregado una sola para trasplante, porque la probabilidad de que alguien necesite sus propias células es de 1 en 200.000”, dijo.  Los bancos privados son depósitos de sangre de cordón umbilical de tipo autólogo, es decir, obtenidas del mismo paciente. En los bancos privados, en cambio, la fuente de sangre de cordón umbilical es de tipo alogénico, ya que provienen de otra persona inmunológicamente compatible.

Cuentas claras salvan vidas
C. Saltiel, Hematóloga del Banco Mcpal de Sangre del Dtto. Capital.
Foto Marie Fuzeau (Cortesía Ivic)
Si se necesita un trasplante de células madre hematopoyéticas es porque la persona sufre una enfermedad hematológica o hemato-oncológica. “Por lo tanto, nunca pensaría en colocarse sus propias células porque estas ya tienen un defecto (que puede ser una mutación genética). El planteamiento es absurdo”, aseguró.
Además, los criterios empleados para su recolección y preservación no cumplen con los protocolos científicos internacionales, “en los cuales hay garantías de que las células están vivas y van a servir para regenerar la médula ósea de una persona enferma”, confirmó Saltiel durante el segundo curso teórico-práctico de células madre organizado por la Unidad de Terapia Celular del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (Ivic).
La Ley sobre Donación y Trasplante de Órganos, Tejidos y Células en Seres Humanos, publicada en el año 2011, insta al Ministerio del Poder Popular para la Salud a instaurar bancos públicos de sangre de cordón umbilical, dirigidos al “tratamiento comprobado y aceptado científicamente de pacientes con patologías susceptibles de ser tratadas o curadas con trasplante de este tipo de células y para el desarrollo de la investigación básica o aplicada”, reza el artículo 23.
De igual forma, el artículo 24 exige a los bancos privados incorporar, en el Registro Nacional Centralizado de Células Progenitoras Hematopoyéticas, todas las unidades de células madre criopreservadas para uso autólogo que carezcan de prescripción médica establecida, a fin de que puedan ser usadas por quien más lo necesite. Los bancos de sangre de cordón umbilical se clasifican en públicos o privados no por la naturaleza del financiamiento sino por sus beneficiarios.

Cooperación vecina
A.M.  Perdomo, dir. Bco. de Sangre de Cordón Umbilical de Bogotá.
Foto Marie Fuzeau (Cortesía Ivic)
La experiencia colombiana en la materia es incipiente pero prometedora. En el año 2011, se inauguró el primer Banco Público de Sangre de Cordón Umbilical de ese país andino y el cuarto de Latinoamérica, adscrito al Hemocentro Distrital de Bogotá. El director general del Hemocentro Distrital, Bernardo Camacho, explicó que la función del Banco es tomar muestras de sangre de cordón umbilical a mujeres embarazadas para extraer las células madre hematopoyéticas después del nacimiento del bebé. Dichas células madre “son la base para hacer los trasplantes de médula ósea en muchas indicaciones de las que hoy se tiene evidencia científica”, dijo.

Durante su participación en el curso de células madre dictado por el Ivic, Camacho reconoció “el desarrollo extraordinario que ustedes tienen aquí, donde hay un equipo científico muy serio”, aludiendo a los resultados obtenidos por la UTC con los tratamientos experimentales de regeneración ósea. Actualmente, el Hemocentro Distrital posee tres áreas: Banco de Sangre, Banco de Tejidos y Banco de Células de Cordón Umbilical. Sin embargo, están trabajando en la creación de su cuarta área: la Unidad de Terapia Celular, de la cual Venezuela puede sentirse orgullosa. 

La directora del Banco de Sangre de Cordón Umbilical, Ana María Perdomo, aseguró que pese al crecimiento acelerado de la terapia celular, en la región existen graves problemas regulatorios. “Colombia está trabajando en la formulación de la ley y la UTC del Ivic será muy importante en cuanto lo que nos puede brindar en materia de transferencia tecnológica y trabajos colaborativos”, expresó. Además, la intención es apoyar la apertura de un banco público de sangre de cordón umbilical en Venezuela, “porque es una necesidad. Así podrán recolectar las células madre en diferentes partes de su país con unas particularidades genéticas propias de su población”. De esa manera, los expertos colombianos coinciden con el planteamiento de la médica hematóloga Christiane Saltiel, quien sugiere que debido a la diversidad genética venezolana -producto de la mezcla no homogénea de varias razas- “es imprescindible almacenar células de nuestro país. Traer del extranjero unidades de sangre de cordón umbilical puede representar una inversión de 30.000 dólares, sin la seguridad de ser compatibles”.
Las células madre hematopoyéticas tienen la capacidad de producir las tres series de células sanguíneas: la roja, de donde provienen los glóbulos rojos; la blanca, responsable de la producción de glóbulos blancos; y la plaquetaria, de donde proceden las plaquetas.

En general, las células madre hematopoyéticas sirven para corregir algunas malignidades hematológicas como las anemias congénitas; enfermedades del tejido hematopoyético como las leucemias, linfomas y mielomas; ciertas patologías neoplásicas de tumores sólidos y las aplasias medulares.  Sin embargo, “el único tratamiento aprobado en el mundo es el trasplante de células madre hematopoyéticas de médula ósea, no del cordón umbilical”, dijo Saltiel.

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