martes, 29 de septiembre de 2015

IMPERATIVO HACER DE LA CIENCIA UN HECHO COMUNICACIONAL

Gioconda San Blas asumió la responsabilidad de ser la primera mujer en dirigir la Academia de Ciencias Físicas, Matemáticas y N turales

Heidy Ramírez S. @ideagenial

En Caracas, entre las esquinas de La Bolsa a San Francisco en la avenida Universidad, frente al Palacio Legislativo, donde sesiona la Asamblea Nacional, está el Palacio de las Academias, recinto neogótico y monumento nacional. Allí se dan cita los venezolanos que con su amplia hoja de vida dan fe de que en el país bullen las ideas y avanza la investigación, esenciales para el desarrollo. El pasado 23 de septiembre esta edificación sirvió de marco para la juramentación de la nueva directiva de la Academia de Ciencias Físicas, Matemáticas y Naturales, Acfiman, que estará encabezada por la doctora Gioconda Cunto de San Blas, individuo de número y primera mujer que ocupa este cargo. Ya la excelencia femenina algunos meses antes logró también la presidencia de la Academia Nacional de la Historia, con la autora Inés Quintero. Ambas alcanzaron estos nuevos retos mediante la elección democrática, tras haber sido reconocidas por sus pares. Para muchos venezolanos lo que hace la Academia es desconocido, pero es sólo asunto de poca difusión. Los expertos que allí se reúnen son profesores universitarios, científicos, investigadores y creadores que están lejos de tener una actitud pasiva, los diferentes programas, publicaciones, libros y pronunciamientos que se producen, son suficiente muestra de su apoyo al conocimiento, tan necesario para el desarrollo de una nación.       

Gioconda San Blas es licenciada en Química de la Universidad Central de Venezuela, con post doctorado en Bioquímica en una universidad escocesa, trabajó en el Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas y actualmente es directora de Ciencia y Tecnología de la Gobernación del Estado Miranda. Su personalidad dista mucho de la imagen de una mujer introspectiva de bata blanca, al contrario, es defensora acérrima de la ciencia, columnista de un diario nacional y convencida de que en el país se tiene que hablar más de las instituciones como las que dirige.

La doctora San Blas en su discurso de toma de posesión, reconoció que al equipo de la Acfiman tocaba asumir la presidencia con un doble desafío, ¨mantener el espíritu académico principista y combativo y estar a la altura de la convulsionada era que nos ha tocado vivir¨. Comentó que la ciencia no es un hecho aislado para una sociedad que desee superarse sino más bien un elemento vital de mejoramiento, al servicio del conocimiento, el progreso, la paz y el desarrollo (como bien lo dicta la Unesco en su Declaración de 1999).

La nueva presidenta hizo un rápido recuento del papel de la Acfiman y recordó el respaldo a los pronunciamientos sobre distintos hechos en el país que con frecuencia vienen con la firma conjunta de otras academias, también expuso que como asesora del Ejecutivo, la Academia ha alzado la voz para expresar su opinión sobre el deterioro de la actividad científica, su rechazo a la desaparición del Ministerio del Ambiente y a diversos ecocidios. Indicó las observaciones que se han emitido sobre asuntos clave como las estrategias para enfrentar la sequía anunciada del año que corre y la posición fijada ante la permanente crisis universitaria, entre tantos otros temas. También mencionó la labor de la comunicación como eje de la transmisión de la importancia de la ciencia, tarea que comienza a edad temprana. ¨Es imperativo hacer de la ciencia un hecho comunicacional, parte integral de la actividad educativa, social y económica de la nación¨, expuso.

San Blas destacó la importancia del programa Mujeres en Ciencia, que busca visibilizar el papel femenino y que además forma parte de la Red Interamericana de Academias de Ciencias. Y comentó el logro de contar con cuatro mujeres como individuo de número en la Acfiman. Sobre los desafíos económicos, reconoció que ¨todos los programas se hacen sobrepasando los magros presupuestos asignados a la institución¨, lo cual es un mal extendido a universidades y centros de investigación, ¨no obstante el desafío está en superar los obstáculos con ingenio y disposición y en eso estamos¨, indicó.

El presidente saliente, Dr. Claudio Bifano, en sus palabras de agradecimiento recordó el respeto y la tolerancia que privó siempre en los intercambios y tomas de decisiones, también mencionó a las organizaciones y empresas privadas que hicieron posible la materialización de los programas. Destacó la interrelación mantenida con el resto de las academias, convencidas de su rol y su proyección social. Se refirió a los nuevos miembros y valoró el interés de la corporación en sumar mujeres a la Academia y reconocer el valor de sus aportes. Bifano culminó su despedida con un mensaje que bien podría calificarse de elegante pero a la vez mordaz y contundente: ¨la Academia tiene mucho que seguir haciendo por el país, convocando e incluyendo a la comunidad científica en el desarrollo de programas de interés nacional y reclamar, aunque sepamos que sus palabras chocarán contra la reconocida costra de ignorancia y mala fe de personajes audaces salidos de la gleba que con sus feroces iniciativas atentan contra una educación de calidad para todos y el ejercicio de la actividad científica a la altura de los estándares internacionales¨. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.