miércoles, 27 de noviembre de 2013

CONTAMINACIÓN POR MERCURIO EN LA GUAYANA VENEZOLANA



Informe de la Red Ara y Fundación Avina



El trabajo de las organizaciones ambientales no cesa. La Red de Organizaciones Ambientales de Venezuela (Red ARA), con el apoyo de Fundación Avina, completó el documento “La contaminación por mercurio en la Guayana venezolana: una propuesta de diálogo para la acción” con el apoyo de comunidades indígenas, organizaciones de la sociedad civil y especialistas en salud y biología. Este trabajo muestra la situación actual de este problema en los estados de Bolívar y Amazonas y contiene recomendaciones de acción para la mitigación de sus efectos.

La minería artesanal del oro es la causa de este contaminante. Las consecuencias son muchas. Un porcentaje significativo de la población minera e indígena se encuentra afectado. Se han detectado concentraciones importantes de este tóxico en la atmósfera, cuerpos de agua, sedimentos, suelos, animales acuáticos y vegetación. Y las investigaciones han mostrado una disminución de la diversidad biológica en ríos. En la actividad de extracción se utiliza el mercurio para separar el oro de otros minerales con los cuales se encuentra en estado natural, pero el proceso se realiza usando tecnologías inapropiadas, de allí el conflicto que tal como indica el informe es un asunto de salud pública desde hace 25 años.

Aunque parezca una realidad muy lejana al resto del país, es necesario pensar que los recursos naturales son patrimonio nacional y del mundo, de ahí que sea imprescindible la sinergia nacional para apoyar y atender este álgido tema. El documento expone que ¨actualmente la pequeña minería se practica de manera intensiva en las cuencas de los ríos Cuyuní, Caroní y Caura del Estado Bolívar, así como en diferentes zonas del estado Amazonas. En este último caso, esta actividad se realiza contraviniendo el Decreto 269 del 06 de junio de 1989, que prohíbe la minería en todo ese estado. Adicionalmente, se practica en Áreas Bajo Régimen de Administración Especial (ABRAES) tanto en el estado Bolívar, en el Parque Nacional Canaima y en el estado Amazonas en los Parques Nacionales Duida Marawaka, Yapacana, Parima Tapirapecó, La Neblina, así como en la Reserva de Biósfera Alto Orinoco-Casiquiare¨. Además algunos estudios han encontrado concentraciones importantes de este tóxico en el embalse del Guri.

Durante la refinación del oro la inhalación de vapores de mercurio puede producir daños físicos que generan desórdenes de comportamiento, temblores y retardo mental en la infancia. ¨Recientemente, un estudio solicitado por la Organización Indígena de la Cuenca del Caura Kuyujani dirigido a evaluar los niveles de contaminación por mercurio en las poblaciones Ye´kuana y Sanema en la cuenca del río Caura, concluyó que el 92% de las mujeres examinadas presentan niveles muy superiores a los máximos establecido por la Organización Mundial de la Salud¨. En el ámbito social la práctica ha invadido territorios ancestrales de diversos pueblos indígenas y los ha captado para una actividad económica que no respeta su entorno, aunado a que a la par, estas comunidades consumen pescado y otros organismos acuáticos contaminados. Otros problemas sociales se suman también como: comercialización informal del oro, comercio de mercurio,  tráfico de drogas, licor, alimentos y gasolina, así como la prostitución y otras formas de explotación humana.

La investigación expone algunas medidas que se han tomado. Entre 2006 y 2007, el Gobierno desarrolló un programa para eliminar la minería en la cuenca del río Caroní. Posteriormente en el 2010, se inició el llamado “Plan Caura” con el mismo objetivo. Pero estos intentos de ordenar y controlar no parecen haber logrado sus objetivos. El Ministerio del Poder Popular para el Ambiente ha intentado establecer una plataforma interinstitucional gubernamental para una política de control, pero estas acciones están todavía en fase de formulación o se hallan en espera de la asignación de recursos. En cuanto a organizaciones de la Sociedad Civil, se han realizado importantes labores educativas, de investigación y de promoción de actividades ambientalmente sustentables.

Este informe presenta propuestas de acción en varios ámbitos: salud pública; vigilancia y control ambiental; procesos de gestión local y desarrollo futuro y procesos de financiamiento. Se exponen alternativas como desplegar programas de despistaje de contaminación, garantizar atención médica permanente, fomentar programas educativos y comunicacionales, capacitar mineros, hacer cumplir las leyes, emprender programas de investigación, lograr la cooperación internacional, promover eventos científicos y abrir procesos de diálogo y participación nacional. Una palestra de actividades ejecutables a la cual sólo falta voluntad  y consenso nacional. Alejandro Álvarez, miembro del comité coordinador de la Red ARA (conformada por 30 organizaciones ambientales venezolanas), indicó ante los alarmantes datos, que se espera que el documento ayude a destrabar los obstáculos para actuar de manera eficiente y urgente. Guayana Páez Acosta, representante de Avina, señala que “apoyamos esta iniciativa porque estamos convencidos que solo el diálogo amplio e incluyente permitirá que abordemos esta problemática de manera mancomunada”.
En una conversación posterior con Alejandro Alvarez, en la que pudimos hacerle algunas preguntas, amplió la información sobre el tema. 

Las soluciones o acciones presentadas en el documento son ambiciosas y convocan la acción de varios sectores de la sociedad. ¿Es suficiente ¨exhortar a los organismos competentes¨ tal como indica el informe? La magnitud, severidad y complejidad del problema exige respuestas integrales, sistemáticas y sostenidas en el tiempo. Para ello es necesario que todos los actores involucrados en este problema cooperen y se organicen para atacarlo desde múltiples frentes: ambiental, social, económico y político. En este caso los organismos del Estado venezolano con competencia ambiental y de salud tienen la obligación de actuar y convocar a desarrollar un esfuerzo conjunto de toda la sociedad venezolana y solicitar el apoyo internacional que se requiera. Estamos hablando de instituciones como los ministerios del Ambiente, Salud, Defensa, Banco Central (comprador legal del oro que se produce en Venezuela), Fiscalía, Defensoría del Pueblo y Gobernaciones y Alcaldías involucradas. A este grupo de instituciones es necesario agregar a las universidades que trabajan en el tema, ONG ambientales, sociales y de derechos humanos, así como instituciones educativas y medios de comunicación social. No es suficiente exhortar, es sólo a nuestro entender un primer paso necesario. Como sociedad civil tenemos el deber de recordarle al Gobierno venezolano su obligación a actuar.
¿Qué se puede hacer desde la ciudad frente a un tema que parece tan lejano? A primera vista pareciera que nada. Pero es un tema de violación de derechos humanos y todas las personas deberíamos tener participación en la defensa de los mismos, en particular frente a situaciones donde las víctimas de estas violaciones tienen menos posibilidades de defenderse; también es un tema de nuestro desarrollo como país.

¿Qué implicaciones tiene que la minería se practique en áreas de régimen especial (ABRAES)? En primer lugar es una actividad inconstitucional e ilegal. El artículo 127 de la CRBV establece que es una obligación del Estado proteger los Parques Nacionales. Así mismo es contrario a toda la normativa legal existente sobre estas áreas. Los parques nacionales conservan ecosistemas y servicios fundamentales para el desarrollo nacional.

¿Existe una alternativa económica para los mineros?
Las soluciones no pueden ser simplistas y necesitan ser planificadas y puestas en práctica a partir del trabajo participativo de todos los involucrados, principalmente los propios mineros, además necesitamos articular Venezuela con las experiencias y avances que han ocurrido en otros países con situaciones similares y convocar a todos los actores posibles para buscar soluciones social, económica, cultural y ambientalmente pertinentes, viables, aceptables y responsables (sustentables).


 El documento puede ser descargado en http://red-ara-venezuela.blogspot.com/

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