miércoles, 19 de agosto de 2015

DESAFÍOS DEL AGUA URBANA



Heidy Ramírez @ideagenial

La obra ¨Los Desafíos del Agua Urbana en las Américas¨ describe y analiza los problemas en materia de agua en centros urbanos de 20 países

Más de 60% de la población mundial vive en ciudades y este número aumenta cada año conjuntamente con la demanda de suministro de agua

El 60% de la población venezolana se encuentra ubicada en el arco Andino-Costero, la región con menor disponibilidad de recursos hídricos






El libro ¨Desafíos del agua urbana en América Latina¨, fue presentado recientemente en la Academia de Ciencias Físicas, Matemáticas y Naturales en Caracas. Esta obra es producto del trabajo de la Red Interamericana de Academias de Ciencias con el objetivo de dar una visión global de la situación de este recurso en veinte grandes urbes de nuestro continente. El capítulo venezolano fue desarrollado por un grupo de especialistas de distintas universidades y liderado por el profesor Ernesto González Rivas, de la Facultad de Ciencias de la Universidad Central de Venezuela.

La información recogida revela que para que la gestión de los recursos hídricos sea eficaz, ésta debe salir de los límites de las ciudades e incluir las cuencas circundantes de las que provienen los recursos. En la mayoría de los entornos estudiados se encontró que la urbanización ha avanzado sin planificación originando uso inadecuado de la tierra y deforestación, vertidos descontrolados de aguas residuales, contaminación de aguas subterráneas y afectación de ecosistemas conexos entre otros. Si bien es cierto que en las últimas décadas se ha evolucionado mucho sobre el tema, todavía falta mucho por hacer. Chile se presenta como el único caso que ha podido concretar el saneamiento de las aguas recolectadas. Un alerta de este compendio es la atención que se debe prestar al cambio climático, como potenciador de las sequías en Centroamérica y de las lluvias inusuales que colapsan los sistemas de drenajes ocasionando anegaciones y enfermedades. La reutilización se presenta como una fuente alternativa viable de agua para determinados usos. Sobre las instituciones, la eficacia deja mucho que desear, así como las leyes que no se hacen cumplir de manera efectiva para promover la buena gestión del agua.

El caso Venezuela

“Venezuela cuenta con más de 28 millones de habitantes, de los cuales 80% se concentra en 20% del territorio nacional. El 60% de la población se encuentra ubicada en el arco Andino-Costero, la región con menor disponibilidad de recursos hídricos. Debido a ello, se generan problemas asociados con la distribución y prestación de servicios de saneamiento, además de aquellos causados por la dislocación de grandes volúmenes de agua fuera de sus cuencas de origen”. Este análisis abre el capítulo correspondiente a la investigación nacional, que puede consultarse gratuitamente en la sección de libros de la página de la red (http://www.ianas.org/). En el país, se cuenta con nueve empresas hidrológicas regionales y ocho empresas descentralizadas. El Gobierno central es dueño de las acciones de las regionales, ya que su accionista único es HIDROVEN. El abastecimiento depende de fuentes superficiales (embalses), con más de 90% de cobertura de la población urbana, más de 80% de recolección de aguas servidas, pero con menos de 50% de tratamiento de estas últimas.

En nuestro territorio se han presentado fenómenos de sequía extrema e inundaciones, con consecuencias negativas para las poblaciones citadinas. En lo que respecta a la salud, el informe asocia el agua a enfermedades como diarreas, amibiasis, malaria y dengue, con altas incidencias en los estratos más pobres de la población. En la región capital, más del 90% del agua que se consume proviene de los acueductos Tuy I, Tuy II y Tuy III, los cuales se alimentan de las cuencas hidrográficas de los ríos Tuy y Camatagua, también afectadas por la sequía. La ciudad consume alrededor de 18 mil litros por segundo (l/s). Como la mitad de la población habita en áreas no planificadas, en zonas altas, con limitados sistemas de almacenamiento, bombeo y distribución, la dotación no beneficia a todos por igual. A esto se suma que los embalses están más bajos y a distancias considerables de la urbe. Otra debilidad de la red de distribución es la rotura de tuberías y la dificultad para sustituirlas. Gran parte del entramado tiene más de 50 años de construida.

Como recomendaciones, se expone que una evolución deseable de la gestión del agua requiere la participación de actores institucionales de los distintos niveles de gobierno (nacional, regional y local). Es necesario racionalizar los consumos para disminuir las dotaciones per cápita y ésa es una tarea que implica necesariamente sumar esfuerzos con los municipios. Se debe hacer la sustitución de tuberías, la regularización de las tomas clandestinas, la micro medición y el cobro por la prestación del servicio para ir hacia un consumo responsable y a la viabilidad financiera. Se deben implementar planes de manejo de los recursos hídricos bien pensados que cuenten con la participación de las comunidades organizadas. En este caso se menciona el papel de las llamadas Mesas Técnicas de Agua, organizaciones comunitarias de base que reciben y administran recursos para colaborar en la coordinación así como para moldear una cultura del agua. El capítulo Venezuela de este trabajo de investigación (de absoluta rigurosidad científica y documentación del país) abarca otros temas como cambio climático, situación de los ríos, inundaciones y crecidas. El agua es un asunto de interés nacional sin duda y la obra brinda datos oportunos para que la sociedad conozca más aún sobre el servicio y las instituciones encargadas, y en consecuencia, pueda ejercer una mejor labor de contraloría social.

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