jueves, 13 de febrero de 2014

EL PEZ LEÓN: INVASIÓN EN LAS COSTAS VENEZOLANAS

Hay que derrocar al rey
Es un problema ecológico, económico y de salud pública que requiere con premura recursos para desarrollar estudios nacionales por investigadores calificados
Tiene un apetito voraz que no discrimina, se reproduce rápidamente y resiste cualquier ambiente
Heidy Ramírez S.
@ideagenial

En un acuario la apariencia exótica de abanico multicolor del pez león atrae las miradas. Pero, ¿se imagina esta presencia en una cálida y cristalina playa mientras disfruta sus vacaciones? La especie ya se ha visto en toda la costa venezolana y es motivo de gran preocupación. Oscar Lasso-Alcalá, ictiólogo del Museo de Historia Natural de la Fundación La Salle de Ciencias Naturales, desde hace cuatro años, se ha dado a la tarea de informar sobre este caso. Según comenta Lasso-Alcalá, el pez león (Pterois volitans) la especie ornamental del Indo Pacífico más comercializada en el mundo, fue liberada hace más de 20 años en las costas de Florida. El primer registro se dio en 1985, pero catorce años después comenzó la invasión de la costa atlántica de los Estados Unidos, el Mar Caribe, el Golfo de México y quién sabe si continúe arropando el mapa, ya que por lo visto ni profundidad, ni temperatura, ni corrientes son obstáculos para él.  
Antes de empezar la incursión de esta especie en Venezuela, Lasso-Alcalá y el ex-profesor de la Universidad Simón Bolívar (USB) Juan Posada, iniciaron una campaña de alerta temprana. ¨El primer avistamiento data de noviembre de 2009 en Cepe, Aragua. Seguido, fueron realizadas observaciones por buzos deportivos, que se han venido compilando en el sistema de avistamientos en Línea del Centro de Biodiversidad Marina de la USB. Desde 2010 vino la campaña educativa, se publicó el registro oficial y a la fecha se han hecho casi un centenar de  conferencias (en Venezuela, Colombia, México y Brasil), alrededor de 90 artículos de prensa nacional e internacional, entrevistas en radio y  micros de televisión¨.  

Problema ecológico, económico y de salud pública. ¨Es una especie muy voraz, carnívora. No tiene preferencias por juveniles de peces, langostas, cangrejos y camarones. En un experimento en Bahamas, en tan sólo 30 minutos, el león devoró 21 peces nativos. Pero estas informaciones son referencia de otros países porque en Venezuela no se han podido hacer investigaciones profesionales por falta de financiamiento. Este pez puede eliminar especies de importancia ecológica como los herbívoros, pero es un problema económico porque se alimenta de juveniles de peces e invertebrados  de importancia comercial y a su vez de los organismos  que le sirven de alimento a estos. Y es un asunto de salud pública, porque el pez león tiene espinas en las aletas, con tejido glandular venenoso que causa dolor extremo al contacto y severa inflamación (no la muerte). Tras un pinchazo se experimenta un dolor similar al  de una fractura, pero sumergiendo  la parte afectada en agua lo más caliente posible, el veneno (una proteína) se desnaturaliza y se reduce su efecto. En todo caso es una emergencia médica y hay que atenderla¨. Otro de los inconvenientes es que este pez habita desde los 10 cm a 300 m de profundidad, en todo tipo de ambiente, comenta Lasso-Alcalá. Tiene una reproducción continua, cuyas hembras desde muy temprana edad pueden poner más de dos millones de huevos al año, que flotan  y son dispersados por las corrientes , y al no tener aquí depredadores, se ha convertido en una plaga.

Medidas. El ictiólogo explica que después de que se introduce una especie exótica en un nuevo medio, es imposible erradicarla, por lo que resta sólo tomar medidas para reducir su impacto sobre la fauna nativa y el ecosistema. ¨Una alternativa es promover su pesca, comercialización y consumo. La carne es de buena calidad. Una tesis realizada en 2013 por la ahora biólogo Wisneiby Benavente (USB) que analiza el tejido muscular del pez león, presenta resultados interesantes: buena cantidad de proteínas, minerales, ácidos grasos y alto contenido de fósforo, por lo que se le puede atribuir propiedades afrodisíacas. Pero  este es un estudio limitado a una localidad.  Hay que replicar este trabajo y realizar un monitoreo que certifique científicamente si puede ser consumida en toda de la costa venezolana¨. El esfuerzo divulgativo que ha hecho el experto en gobernaciones, asociaciones de pesca, instituciones públicas y privadas, escuelas, universidades, eventos científicos y deportivos, hace hincapié en los estudios necesarios, y en que la pesca y el consumo deben hacerse en forma concienzuda y organizada. 

Asunto nacional que requiere inversión. ¨En el 2010 publicamos un artículo en la Revista Rio Verde que causó mucho impacto y llegó a la Secretaría de Seguridad y Defensa de la Nación,  y por eso en la nueva Ley de Seguridad y Defensa se mencionan a las especies introducidas como un problema de seguridad ambiental. Pero apenas de comienzan a tomar medidas. No se han aportado recursos para estas investigaciones, los adelantos en el país son trabajos no profesionales, algunas tesis de estudiantes universitarios, muy valiosas, pero muy puntuales, con muestras muy escasas y de apenas cuatro localidades¨. Lasso-Alcalá apunta que se trata de un problema con el que tenemos que convivir, pero por otra parte, puede ser aprovechado como recurso pesquero. Sin duda la inversión en la ciencia a fin de procurar datos sobre muchos aspectos desconocidos de este nuevo inmigrante, es imprescindible. Ya estos investigadores con su arduo trabajo han demostrado que sobra disposición, lo que falta son recursos para obtener la información necesaria para diseñar planes de manejo con sello nacional. 
Más información en: Centro de Biodiversidad Marina de la USB (dirigido por el profesor Eduardo Klein)  http://pezleon.cbm.usb.ve/

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