viernes, 12 de julio de 2013

KAI CS-2 EL AUTO SOLAR VENEZOLANO


USB Solar, un proyecto de constancia a cargo de estudiantes de la Universidad Simón Bolívar



Heidy Ramírez
@ideagenial

KAI CS-2 es el nombre del tercer auto solar venezolano, está en fase de construcción y su nombre viene de la lengua indígena wayuu, Kai, el dios Sol. Hace siete años un grupo de profesores y estudiantes de distintas disciplinas de la universidad tuvo la idea de crear un modelo para competir en la carrera más prestigiosa de carros solares en Australia (2007), el reto era cruzar todo el desierto de ese país de norte a sur en una semana de competencia. Para esa carrera se diseñó y se ensambló el Araguaney CS-1.

Caren Tavares, estudiante de Ingeniería de Producción, directora administrativa de la agrupación y Carlos Flores, estudiante de Ingeniería Electrónica, jefe de Eléctrica y Electrónica de USB Solar, comentan que los objetivos son la investigación y la generación de conocimiento. ¨La Universidad Simón Bolívar fomenta el aprendizaje mediante proyectos y la participación de grupos como el nuestro como si fueran pequeñas empresas. Los estudiantes aprenden a aplicar conocimientos en planes concretos mientras están estudiando¨. 

¨Luego de la fundación en el 2005 nos dedicamos durante dos años a la construcción del Araguaney CS-1, que fue considerado el carro más económico en la competencia del 2007. La idea era hacer un carro que funcionara con energía solar, algo no muy promovido en el país y la meta era Australia, una de las pruebas más exigentes. Ese año el proyecto fue promovido por Locti con lo cual se logró bastante¨.

La carencia de recursos obligó a USB Solar a esperar hasta el 2010 para idear el carro que compitió en Atacama el año pasado. La perseverancia pudo más que los problemas económicos y tras usar algunos componentes del auto anterior como las celdas solares y las baterías que son los elementos más importantes, se logró inscribir en la carrera un vehículo pequeño. ¨Los carros que compitieron en Chile eran de aproximadamente cinco metros pero el nuestro era casi de tres precisamente para ahorrar en materiales¨. El equipo venezolano logró el quinto lugar. Flores, quien fue uno de los pilotos, comenta orgulloso ¨ya nos conocen, ya saben que somos capaces de hacer un carro solar y la satisfacción está en que le ganamos a equipos chilenos que tenían mucho más presupuesto  y el apoyo del Gobierno¨. Al respecto, dice que la eficiencia del diseño y la estrategia de carrera son fundamentales. ¨No es igual que hayas diseñado un dispositivo en la universidad y sepas cómo funciona a que lo compres, lo instales y ya. A medida que avanzábamos en la carrera teníamos un grupo que estudiaba el relieve... tienes que hacer el balance energético de cuando hay más sol, menos sol, más relieve, menos relieve. Es toda una logística¨. En Atacama, Venezuela fue el único competidor extranjero, todos los demás equipos eran chilenos. Otro logro.
 
El proyecto ahora es construir el KAI CS-2, para que compita el año que viene en  Chile y luego en Australia en 2015. Actualmente USB Solar está en la fase de búsqueda de recursos. ¨Hemos contactado a varias empresas que nos pueden ayudar pero la labor es ardua. El costo del carro pasado fue de más o menos 30 mil dólares pero el nuevo está alrededor de los cien mil porque las celdas solares son caras. Eso es sólo la construcción del vehículo, sin pensar en el viaje y en los gastos. Los que compiten de otros países tienen presupuestos de hasta un millón de dólares¨. 

En estas carreras internacionales los equipos de estudiantes son apoyados por la empresa privada, organizaciones que aportan los componentes, las celdas, los metales y otros. Firmas como Panasonic o LG tienen su propio automóvil. A USB Solar todavía no se le ha acercado alguna empresa que patrocine o apoye el proyecto pero no se descarta esa posibilidad. Mientras, ofrecen varios niveles de patrocinio con sus beneficios (básicamente publicitarios), mediante los cuales se pueden hacer aportes. Para ser un patrocinante oficial el monto es 15 mil bolívares. Existen otras alternativas también como la impulsada por la campaña ¨Adopta una celda¨, para que personas naturales o empresas pequeñas puedan aportar (desde 300 bolívares y 1000 bolívares respectivamente). 

La agrupación la conforman unas treinta personas, los miembros activos y los nuevos aspirantes que siempre están llegando al proyecto motivados por la emoción de participar en la carrera. Como comenta Carmen Tavares, ¨no solamente aprendes sino que conoces nuevos lugares, viajar a Chile o a Australia con algo que construiste es único¨. El equipo conformado por las divisiones de Electrónica, Mecánica y Operaciones ha demostrado que la constancia es el elemento cohesionador. Experiencia, satisfacción y cariño. Acota Flores, ¨es un carro cuya construcción se lleva más de un año. Es un proceso  desde que es un montón de tubos y fibra de vidrio hasta verlo en la carrera. Es un orgullo competir con un carro que se hizo con tanto esmero. Es satisfactorio ver su desempeño. Es un trabajo en equipo, de muchas personas que se organizan bien y trabajan como una pequeña empresa, para que el proyecto salga¨.

Para conocer las novedades del proyecto en Facebook: USB Solar y en Twitter: @USB_Solar

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