martes, 30 de junio de 2015

LAUDATO SI, LA ESPERADA ENCÍCLICA

Una colaboración de Wilfredo Jiménez Gómez, del diario Notitarde La Costa. Puerto Cabello Edo. Carabobo. Fecha: 26-06-2015.  Columna: BioDazibao Global. p6. 

San Francisco de Asís en Alabado seas, mi Señor
                La semana pasada fue publicada la encíclica Laudato si, mi signore (Alabado seas, mi Señor) del Papa Francisco. El nombre de la misma tiene su origen en el Cántico de las Criaturas de San Francisco de Asís, que dice “Alabado seas, mi Señor, por la hermana nuestra madre tierra, la cual nos sustenta, y gobierna y produce diversos frutos con coloridas flores y hierbas”. Es oportuno recordar que el Cardenal Jorge Mario Bergoglio, una vez que es electo Papa, toma el nombre de Francisco, precisamente por su devoción a San Francisco de Asís. El mismo Papa afirma, en lo que podemos llamar el preámbulo de la encíclica, lo siguiente: “Tomé su nombre como guía y como inspiración en el momento de mi elección como Obispo de Roma. Creo que Francisco es el ejemplo por excelencia del cuidado de lo que es débil y de una ecología integral, vivida con alegría y autenticidad. Es el santo patrono de todos los que estudian y trabajan en torno a la ecología, amado también por muchos que no son cristianos. Él manifestó una atención particular hacia la creación de Dios y hacia los más pobres y abandonados. En él se advierte hasta qué punto son inseparables la preocupación por la naturaleza, la justicia con los pobres, el compro¬miso con la sociedad y la paz interior”. Agrega el Papa “Su testimonio nos muestra también que una ecología integral requiere apertura hacia categorías que trascienden el lenguaje de las matemáticas o de la biología y nos conectan con la esencia de lo humano. Así como sucede cuando nos enamoramos de una persona, cada vez que él miraba el sol, la luna o los más pequeños animales, su reacción era cantar, incorporando en su alabanza a las demás criaturas.”
             
   Es prudente dejar claro que San Francisco de Asís ciertamente fue proclamado patrono de los ecologistas en 1979 por el Papa Juan Pablo II, pero considero incorrecto calificar a San Francisco de Asís de ecologista, ecólogo o ejemplo de una ecología integral, por una razón muy sencilla, en el siglo XIII no se conocía nada sobre ecología, es en el año 1869 cuando Haeckel introduce el concepto y a partir de allí comienza la evolución o el devenir de la ecología como ciencia; es importantísimo ubicarnos en el tiempo histórico para tener una mejor comprensión de los hechos, por lo tanto está claro que San Francisco de Asís no tenía formación o cultura ecológica. Al respecto Julio Micó es contundente cuando dice que “…a Francisco se le conoce por su amor y respeto a la naturaleza… sin embargo hay que tener en cuenta que su visión de la naturaleza, como hombre medieval, era muy distinta de la nuestra. Esta relación de hermandad no proviene de su visión poética, ni de lo que hoy llamaríamos sensibilidad ecológica. Su percepción es teológica, puesto que el lazo fraternal que nos une con los restantes seres no es la simple naturaleza biológica, sino el tener un mismo Creador. Sin haber estudiado los procesos de la naturaleza, Francisco capta a través de la vida espiritual que todo viviente debe ser respetado, favorecido y amado. Aunque el hombre puede usar de las demás criaturas, no lo puede hacer en contra del propio bien y el de sus vecinos, lo cual significa que no pueden usarse en contra de la voluntad de Dios expresada en su naturaleza”.

                Es evidente que la trayectoria y obra de San Francisco de Asís es determinante en la conducta y la gestión del Papa Francisco y lógicamente marca el contenido de la encíclica Alabado seas, mi Señor, la cual aborda el tema ambiental. En próximas entregas haremos comentarios sobre este documento, el cual es interesante analizarlo y discutirlo a fin de conocer la visión que sobre el ambiente tiene la iglesia católica.

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