lunes, 27 de abril de 2015

QUEHACER CIENTÍFICO



Diario: Notitarde La Costa. Puerto Cabello Edo. Carabobo. Fecha: 24-04-2015.  Columna: BioDazibao Global. p6. Autor: Wilfredo Jiménez Gómez.




                Cuenta el profesor López Palacios en su libro Usos Médicos de Plantas Comunes, que a final de los años 70 del siglo pasado, una profesora de la Universidad de Los Andes le solicitó información sobre nombres botánicos y bibliografía de plantas exóticas con el fin de elaborar su trabajo de ascenso; ante esa solicitud él le sugirió que hiciera un trabajo “más práctico y más en relación con nuestro medio”, es decir, que trabajara “con plantas autóctonas, de modo que resultara utilizable por nuestras gentes”. La respuesta de la profesora fue sorprendente, ya que manifestó que “no le importaba que su trabajo fuera práctico o no fuera, que ya lo tenía planeado así y que lo que le interesaba era su ascenso que estaba retrasado”.

Lo antes citado ilustra de manera fiel la forma de hacer ciencia que ha predominado en Venezuela al menos desde la segunda mitad del siglo XX hasta la actualidad. Es el tipo de ciencia que mayoritariamente está orientada por motivaciones  personales, para satisfacer particularidades, sin visión de bienestar social o colectivo. Es pertinente enfatizar, que hay excepciones en cuanto a líneas de investigación que sí se corresponden con una visión para resolver problemas de la población u ofrecer mejoras en su calidad de vida; por ejemplo en materia de salud tenemos las contribuciones de la ciencia venezolana en la cura de la lepra y de la Leishmaniasis. En resumen, creemos que el país está ávido de contar y servirse de la investigación aplicada; no se trata de descalificar la investigación básica sino de darle prioridad a la aplicada, ya que la nación necesita solucionar sus problemas por medio del conocimiento obtenido haciendo ciencia.

Queremos insistir en que no se trata de asumir una posición prejuiciada en detrimento de la ciencia básica, porque estamos claros en que la misma es importante, aunque ciertamente sus resultados no sean de mucha utilidad en el corto plazo por no ser de aplicación inmediata, pero a mediano y largo plazo sí pueden serlo. Por ejemplo en el campo de las ciencias forestales y específicamente en el estudio de los bosques tropicales, un tema de investigación básica es el relativo a la fenología de especies arbóreas, cuyos resultados en esencia nos darán luces sobre las épocas de floración, fructificación, follaje y colecta de semillas, entre otros aspectos. Esta información es importante para el uso y aprovechamiento racional de los bosques previendo el establecimiento de plantaciones forestales; igualmente la información es de suma importancia para la conservación de especies vegetales y en general de la diversidad biológica. Ahora bien, si desde una perspectiva de las ciencias forestales esta investigación es relevante y ayuda a resolver problemas, la misma probablemente no lo sea desde una visión científica que dé prioridad a la búsqueda de soluciones a situaciones que afectan directamente y en gran magnitud a la población, tales como enfermedades, mala calidad del agua para consumo humano, déficit en la producción de alimentos, debilidades en el sistema educativo, contaminación ambiental, etc. Insistimos en la necesidad de establecer prioridades en el quehacer científico, las cuales deben ser producto de la compenetración de la comunidad de investigadores con la realidad o el día a día de la sociedad venezolana.

Colocados en este punto, es urgente reorientar la política científica del país, la cual debe ser transformada en función de satisfacer las necesidades que en materia de ciencia y tecnología requiere la nación según sus objetivos e intereses de Estado. Gran parte de esa política está contenida en la Ley Orgánica de Ciencia, Tecnología e Innovación.

martes, 21 de abril de 2015

UNA ECOCAUSA PARA CONSTRUIR PAÍS

Heidy Ramírez S.
@ideagenial

El automercado capitalino Excelsior Gama cuenta con una amplia labor ambiental que se centra en la generación de un compromiso del consumidor

Planes de reciclaje, de ahorro energético, la Ecobolsa, la bolsa oxobiodegradables son las aristas de una apuesta a un mejor consumidor y a un mejor país

Natacka Ruiz, gerente de Mercadeo de la organización, muestra orgullosa su protector de pantalla, ¨en Excelsior Gama construimos país¨, frase que representa el RETO (Renovación Estratégica a Tiempo Oportuno) de este año. ¨Nuestra perspectiva más importante es el cliente. Estamos en  tienda a las seis de la mañana para abrir la santamaría a las ocho, esa es nuestra manera de construir país, creemos que una mejor sociedad es posible en la medida en que todos asumamos la responsabilidad sobre nuestras acciones. Ser responsables con la familia, con las aguas, con la comunidad, con el planeta¨. Esta tienda de supermercados de la Gran Caracas, es ejemplo de capacidad gerencial con visión verde.

Cómo surge Ecocausa. ¨Es la marca que engloba todas las propuestas ecológicas que maneja Excelsior Gama. Nuestros primeros proyectos en la década de los noventa comenzaron con actividades de reciclaje de vidrio. La idea logró mucha acogida  y se involucraron completamente los vecinos. Hicimos otras cosas como recuperación de áreas verdes, pero veíamos como que no era suficiente. Teníamos que colaborar e incentivar a los usuarios finales para que incorporaran una serie de hábitos en su día a día. Lanzamos una página web en ese momento donde se hablaba de ecología e hicimos el lanzamiento de la Ecobolsa, así se consolidó Ecocausa¨. Este programa que nació en el 2009, tiene en la actualidad varias ramas: el reciclaje, el ahorro energético, la ecobolsa y la bolsa oxobiodegradable. En cuanto al primero, esta gerente explica que no solamente se trata de enseñar a reciclar sino de responsabilizarse como automercado de lo que genera la cadena de abastecimiento, desde la compra del producto hasta el desecho.  ¨Hoy en día tenemos compactadoras de cartón en las tiendas más grandes y llevamos ese material a sitios especializados. Más recientemente probamos también con el plástico termoencogible que empleamos como embalaje, el recurso lo recoge una empresa dedicada a su procesamiento¨.

Ahorro energético y familia eco. Sobre el ahorro energético, ¨comenzamos a trabajar en campañas de reducción de consumo energético en las instalaciones de la organización. En EG creemos en ello y desde antes de las regulaciones gubernamentales ya habíamos avanzado. Tenemos un informe de compromiso social donde se plasman los resultados de reducción de consumo¨. Esta práctica se transfiere a los empleados del grupo y a los clientes en las diversas comunicaciones. ¨Estamos enfocados en lograr una familia eco, dentro del concepto de compromiso social. Tenemos por ejemplo la frase: familia que come unida es feliz, campañas de ahorro de agua, de consumo de frutas y verduras incorporadas a la dieta y otros. Estos mensajes externos los llevamos a nuestros públicos internos porque de otra manera no hacemos nada¨, explica Ruiz.

La bolsa ¿necesaria?. EG es famoso por las Ecobolsas que generalmente tiene a disposición del público. Desde hace mucho han trabajado para impulsar el uso de esa gran bolsa, reusable, no de plástico, que el cliente lleve al hacer sus compras. Pero aunque, como explica Natacka Ruiz, en cada emisión se distribuyen unos 30 mil ejemplares, todavía el venezolano tiene algunas barreras para modificar completamente sus costumbres. El problema es que la bolsa de plástico convencional es altamente contaminante e impactante ambientalmente por su largo período de degradación. ¨Aunque el cliente no la traiga no pensamos en dejarla de promocionar, debemos seguir trabajando sobre esto. Sí vemos que la usan para otras cosas, lo cual es al menos un reuso¨. Como alternativa EG fue más allá y también tiene la bolsa oxobiodegradable (que aun siendo de plástico se degrada al cabo de dos años por acción del oxígeno y organismos microbiológicos). Los estudios certifican que efectivamente este material se desintegra. ¨Decidimos por compromiso optar por esta tecnología. Fuimos los pioneros en hacer el cambio¨.


Un camino largo pero en conjunto. ¨El gran reto que tenemos es articularnos con empresas privadas y otras intermediarias para generar soluciones. También necesitamos coordinar proyectos con alcaldías, gobernaciones y administración central porque tenemos mucho qué andar con el procesamiento de desechos. En los últimos tiempos hemos trabajado en alianza con una empresa llamada Orgánica, que recoge y procesa nuestros desechos orgánicos¨. De igual manera desde ANSA (Asociación Nacional de Supermercados y Afines) se han articulado varias alternativas. Esta red tiene un comité de responsabilidad social que el año pasado discutió el tema de las bolsas pensando en diseñar un modelo único para todos los establecimientos. ¨Si queremos encontrar una solución, no es lo mismo que trabajemos solos a que trabajemos en conjunto¨.  Todos los avances tienen en mente la apuesta al consumidor. Sobre las posibles percepciones complejas que puede tener éste hoy en día que dificulten los contenidos a difundir por EG, Ruiz comenta ¨entendemos que el supermercado es el lugar donde la crisis te alcanza, pero también es cierto que si no trabajamos otro tipo de mensajes desde el supermercado, la experiencia de compra puede ser cada día peor y nosotros apostamos siempre a una mejor Venezuela¨.  

martes, 14 de abril de 2015

ESTANCADOS EN LA BASURA

Diario: Notitarde La Costa. Puerto Cabello Edo. Carabobo. Fecha: 10-04-2015.  Columna: BioDazibao Global. p6. Autor: Wilfredo Jiménez Gómez.

                En reiteradas ocasiones hemos escrito sobre el problema de la basura y uno    desea que algún día sea resuelto definitivamente para nunca más escribir al respecto. La semana pasada en los días de asueto visitamos la población de Duaca y observamos cómo algunos tramos de la vía son utilizados para disponer basura. La alcaldía ha colocado vallas con los sempiternos mensajes: “Prohibido botar basura en este lugar” y “No tires basura en la vía”. Con relación a estos “mensajes” no cabe duda de la vaciedad de los mismos, obedecen a un discurso atrasado que ya en el inicio de la década de los setenta del siglo pasado Renny Ottolina cuestionaba con vehemencia, sin embargo, adentrado el siglo XXI aún estamos estancados en ese discurso estéril, prohibitivo, punitivo, que no ofrece soluciones reales al problema de la basura.
               
La solución de esta problemática cuya extensión es nacional, está en lograr una gestión eficiente en el manejo de los desechos y residuos sólidos, lo cual incluye la recolección, el transporte y la disposición final. Los expertos afirman que la clave de la eficiencia está en recolectar la basura con la misma velocidad que se genera. Esto es importante porque ciertamente la basura se produce todos los días durante las veinticuatro horas del día. Este dato no lo asimilan quienes tienen la responsabilidad de dirigir las operaciones de los servicios de aseo urbano domiciliario. Es por ello que si se busca alcanzar la eficiencia en la gestión, el manejo de la basura debe hacerse diariamente, incluso de ser necesario se deben poner en práctica horarios especiales de recolección; por otro lado la flota de camiones debe ser del tipo compactadores y el personal operario debe ser bien remunerado y estar dotado de su equipo de protección personal apropiado tales como guantes, lentes, mascarilla, botas y bragas entre otros. En cuanto al sitio de disposición final, este debe ser un relleno sanitario o un vertedero manejado con criterios técnicos.

                La gestión en el manejo de los desechos y residuos sólidos debe prever la colecta selectiva, la cual debe estar articulada con una política de recuperación, reutilización y reciclaje, incluso es recomendable que funcione una cadena de comercialización en función de que esa política sea sustentable en el tiempo. Este planteamiento es interesante y la experiencia en otros países latinoamericanos indica que inicialmente y de manera temporal, el Estado ha subsidiado organizaciones para las actividades de colecta selectiva y recuperación de residuos sólidos hasta que las mismas han podido funcionar por autogestión. 

domingo, 12 de abril de 2015

EL LAGO DE VALENCIA, UNO DE LOS PROBLEMAS AMBIENTALES MÁS GRAVES DEL PAÍS



Todas las fotos de este artículo pertenecen a Helios Zapata, del observatorio ambiental venezolano Una Montaña de Gente
Grupo Orinoco y Aragua en Red organizaron el foro Calidad del agua: cuenca del Lago de Valencia

El trasvase al mar Caribe de las aguas del lago sería el mayor crimen ecológico en Venezuela

Si el Lago de Valencia se desborda pondría en peligro 5 mil viviendas, generaria pérdidas materiales y posibles vidas humanas

El problema es indicador de la gran crisis ambiental de la región central

El agua debe ser prioridad en la agenda pública

Las tarifas bajas por el servicio es lo que invita a derrochar el recurso


Fueron pocas horas para tratar un problema que es de vieja data, uno de los más graves en materia ambiental en el país y que cada vez cuesta más tanto económicamente como en capacidad gerencial: el Lago de Valencia. Este cuerpo de agua natural situado en la zona central de Venezuela se convirtió hace muchos años en foco de desarrollo y por tanto de migración interna, pero también en el vertedero de aguas residuales de empresas, lo que ha causado que su nivel se haya incrementado, amenazando a las poblaciones cercanas con su posible desborde, entre otras amenazas. Una de las soluciones planteadas actualmente es hacer un túnel para decantar sus aguas en el mar, pero la idea no es bien vista por expertos nacionales. Esta situación conjuntamente con el problema del agua en la región, fue abordada por un excelente grupo de expertos que se dio cita el pasado 9 de abril en Maracay en el foro Calidad del Agua: cuenca del Lago de Valencia.  

La coordinación de esta actividad estuvo a cargo del Grupo Orinoco y la organización Aragua en Red. Santiago Clavijo, representante de la segunda y quien dio las palabras de apertura, puntualizó como objetivos claros del foro informar sobre de la calidad del agua y posicionar el tema en la agenda pública venezolana. ¨En Venezuela el agua no ha sido suficientemente valorada. Sólo algo más del 2% de este recurso del planeta es potable, por tanto no es un secreto que su valor estratégico se va a acrecentar y las controversias del futuro serán en torno al tema¨, expresó. De ahí la necesidad de solicitar a los organismos públicos que se aboquen al tema. Arnoldo Gabaldón, ex ministro del Ambiente y representante del Grupo Orinoco y encargado de cerrar el evento fue enfático en que es imperante el consenso de la sociedad civil en torno al derecho del acceso al agua y al saneamiento, para el logro de todos los demás derechos. Comentó que era evidente que existía una debilidad institucional muy seria en torno al tema. Se refirió particularmente a la responsabilidad de los organismos competentes en emitir datos sobre la calidad de agua de la cuenca. ¨Si la sociedad civil no se organiza no vamos a poder ponerle coto a esta situación. Estos temas además deben ser bandera de quienes van a candidatearse para las venideras elecciones¨, puntualizó.

Las ponencias estuvieron a cargo de Rafael Dautant,  ingeniero civil y presidente de la Asociación Venezolana de Ingeniería Sanitaria y Ambiental (Avisa); Luis Arocha, ingeniero municipal, director de Infraestructura del Municipio San Diego del Estado Carabobo; Alonzo Herrera, ingeniero agrónomo (UCV) y especialista en tratamiento de aguas residuales; Freddy Carquéz, médico internista, profesor de la Universidad de Carabobo y  Pedro García, ingeniero agrónomo y experto en Conservación de Cuencas Naturales.

El agua es cara cuando falta. Sobre esta premisa Rafael Dautant comentó que en el país se menosprecia el recurso. También indicó que apenas un 26% de las aguas se procesa por lo que es necesario empezar a usar inteligentemente el agua, a reusarla. ¨Debemos además promover y proteger las cuencas, economizar y producir energía¨. Este ingeniero relató interesante casos de manejo de aguas en Colombia y Argentina que bien podrían servir como modelos. Sobre el uso racional, indicó que ¨una de las prácticas para reducir el consumo de agua lamentablemente tiene que ver con el bolsillo, ajustar las tarifas para que también se puedan sostener las plantas de tratamiento. Tenemos que aprender que es mucho mejor controlar la fuente en lugar de tratar, reusar en lugar de descargar y evitar las pérdidas por fugas (en Venezuela rondan el 60%)¨. Aunque el agua es un derecho, Dautant insistió en que cumplir con el reto de que la distribución sea suficiente y equitativa se relaciona directamente con el pago justo por el servicio, ya que las tarifas actuales no permiten a las operadoras llegar siquiera a su punto de equilibrio¨. También enfatizó en que el ciudadano derrocha el agua, como dato, indicó que el uso residencial en el país es de 930 litros por persona por día mientas que en Brasil no llega a 200 litros por día.

Suben las aguas y se corre la arruga. El ingeniero Luis Arocha relató la historia de la cuenca del Lago de Valencia para llegar a la conclusión de que lo que se ha hecho es ¨correr la arruga¨ con las últimas soluciones planteadas, tanto con el corrimiento de la cota (límite de rebase del lago) como con la construcción de un muro de contención de las aguas en las zonas más álgidas. Esto no ha aportado nada nuevo a su parecer y ante la próxima temporada de lluvias la situación puede hacer crisis. En su opinión con el planteado trasvase al mar Caribe se ¨botarían¨ al mar 30 mil litros de agua por segundo lo cual sería el mayor crimen ecológico porque esta masa podría ser empleada para un sinfín de actividades. Ante ello planteó hacer un bloque de opinión contundente a los fines de evitar la descarga al mar, ejerciendo el derecho cívico. ¨Hay que sentarse en una mesa gobierno y sociedad civil y analizar cuál podría ser la opción más conveniente desde todo punto de vista¨.

Muchas leyes pero ambiguas. Alonzo Herrera, investigador y también representante de la organización Aguas sin Fronteras, expuso el tema de las aguas residuales que llegan al lago producto de los 12 municipios de Aragua y 9 de Carabobo que están dentro de la cuenca. Comentó que las residuales pueden ser calificadas como tal midiendo cerca de 50 parámetros. No obstante las normativas que se usan al respecto son ambiguas y en algunos casos contradictorias. Se refirió como ejemplos a los decretos 3219 y el 883, que deben ser modificados en algunos aspectos. Herrera dejó entrever que lógicamente si no se especifica claramente cuando una descarga puede afectar gravemente el cuerpo de agua, las empresas actúan a ciegas y en consecuencia es poco lo que se pueda reglamentar y sancionar si es el caso.

Problema de salud pública. Freddy Carquéz, mencionó nuevos problemas que se sumaron al lago en los últimos años, como la crisis urbanística y con ello los vertederos a cielo abierto, y además de las empresas que vacían sus aguas residuales, los desechos de las poblaciones aledañas. En consecuencia, han aparecido las dermatitis, las enfermedades diarreicas, virales, parasitarias, los procesos infecciosos como neumonía y bronquitis. ¨Se trata de un inmenso problema de salud pública aunado a miseria, pobreza y violencia. El excedente de agua que se transforma en lodazales y pantanales es fuente de criadero de gérmenes y mosquitos que son vectores del dengue y el chikungunya. Esto es un asunto de toda la sociedad civil porque se trata del compromiso del funcionamiento de toda una región¨, expuso. 

Las soluciones están, la voluntad espera. El experto en conservación de cuencas, Pedro Garcia, dijo claramente que el problema del lago es indicador de la gran crisis ambiental de la región central del país. Por mencionar algunos problemas: el agua está altamente salinizada, el crecimiento de las aguas industriales está copado, si se trancara la autopista de La Cabrera por derrame del lago no habría manera de evacuar a la gente, hay una débil vigilancia institucional y social. Pero el asunto más difícil  a su criterio es la poca participación de la sociedad civil en la contraloría ambiental. ¨No hay capacidad organizada de respuestas. Somos uno de los pocos países que se ha dado el lujo de perder uno de los cuerpos de agua más grandes. Esto ha generado que cada vez son más los recursos que se requieran para sanearlo o rehabilitarlo¨. Indicó que las soluciones posibles no son a corto plazo. Se requiere planificación ambiental para poner orden en este espacio. Hay potencialidad para otros usos en la cuenca. Hay que promover el reuso de las aguas residuales. Hay que generar información, estadísticas confiables. Y crear conciencia ciudadana. Hacer llegar a los decisores las inquietudes, revisar la normativa ambiental ante las nuevas realidades, hacer contraloría ambiental. Hay que pagar por el agua, es un bien común para contaminarlo pero no para cobrarlo, lo que se regala la gente no lo valora¨.

El Grupo Orinoco es un Centro de estudio, reflexión y análisis sobre energía y ambiente conformada por expertos venezolanos. Sus redes sociales son @gruporinoco y el blog GrupoOrinoco.Wordpress.com y Aragua en Red es ¨una plataforma política que conjuga organizaciones de la sociedad civil aragüeña trabajando unidas por la defensa de la democracia venezolana¨. Su cuenta en twitter es @AraguaRed