domingo, 23 de febrero de 2014

HONDURAS APROBÓ SU LEY DE CAMBIO CLIMÁTICO


Es necesario considerar el cambio climático como un factor relevante en el diseño de políticas públicas


Las acciones de adaptación y mitigación deben ser coordinadas por gobierno central, entidades autónomas, municipalidades y la sociedad civil

La meta es reducir las pérdidas humanas, sociales y económicas que origina el cambio climático

La ley destaca la importancia de una campaña nacional de divulgación, concienciación pública, sensibilización y educación

Heidy Ramírez S. @ideagenial


En enero de este año Honduras promulgó su Ley de Cambio Climático, una iniciativa que tiene como objetivo permitir que el Estado responda de forma más adecuada los retos de las transformaciones que ya se están dando en el planeta. Así se convierte en otra de las naciones latinoamericanas comprometidas con el tema en lo legal, tal como ya ha pasado con Costa Rica y México. 

La meta es reducir las pérdidas humanas, sociales y económicas que origina el cambio climático mediante acciones de adaptación y mitigación que deben ser coordinadas en conjunto con el gobierno central, entidades autónomas, municipalidades y la sociedad civil. El contenido de la ley ayudará a fortalecer el desempeño del Comité Interinstitucional de Cambio Climático (CICC), un órgano  permanente de apoyo a la Dirección de Cambio Climático, integrado por representantes de instituciones públicas y privadas, la academia, la sociedad civil y cooperantes internacionales bilaterales y multilaterales residentes en ese país. El CICC tiene como funciones básicas: priorizar la ejecución de proyectos o programas que contribuyan a enfrentar el cambio climático; garantizar la inclusión de las consideraciones relativas a este asunto en la ejecución de políticas públicas, de acuerdo  a las directrices emanadas de la SERNA (Secretaría de Recursos Naturales y Ambiente) y conocer e intercambiar experiencias internacionales relacionadas. 

Honduras ha sido una nación de alta vulnerabilidad debido su localización al final del corredor de huracanes del Atlántico, y a otros factores como la alta deforestación, la contaminación ambiental, el desgaste de tierras agrícolas, la falta de formación ciudadana y pocas políticas estatales al respecto. Según los estudios reseñados en la Estrategia Nacional de Cambio Climático de Honduras, las proyecciones climáticas para 2090 indican cambios importantes, especialmente en julio y agosto, cuando llovería solo un 30-40% de lo que actualmente llueve; mientras que la temperatura se estaría incrementando en más de 4°C en la mayor parte del territorio. Es por ello que esta herramienta es vital para el diseño de planes nacionales. Uno de ellos y a corto plazo, es la ya existente Estrategia de Divulgación sobre cambio climático a nivel nacional, regional y local y la actualización del Plan de Acción de la Estrategia Nacional de Cambio Climático.


En el cuerpo de la ley, se indican interesantes principios que se traducen en que: la gestión, creación y establecimiento de medidas de prevención, adaptación y mitigación al cambio climático no deben posponerse bajo el alegato de la falta de total certidumbre científica; la persona jurídica o física responsable de contaminar o cometer daño al medio ambiente y los recursos naturales, está obligada a su entero costo a su resarcimiento y la restauración. También, el Estado tiene la responsabilidad de formar a la población para el manejo del riesgo climático que caracterizará su territorio. Se acota que la política de riesgo climático, es transversal a toda la administración pública. Se deberá priorizar los grupos socialmente más vulnerables en la implementación de políticas para la adaptación y fomentar la internalización de los costos ambientales. 

Aun cuando la ley tiene algunas opiniones en contra que advierten sobre un posible carácter mercantil de la misma, es innegable su aporte en destacar la importancia del tema del cambio climático como variable que afecta el funcionamiento económico, político y social de una nación. La importancia del Comité Interinstitucional de Cambio Climático (CICC) es tal que está integrado por un representante del Presidente de la República seguido por funcionarios gubernamentales de distintas instancias, las empresas privadas y la sociedad civil y se debe reunir cuatro veces al año. Y los lineamientos de los instrumentos del ordenamiento y la planificación de las acciones de mitigación y adaptación al cambio climático, deben estar conforme a los objetivos, lineamientos metas e indicadores de la Ley Visión de País 2010 - 2038 y Plan de Nación 2010 -2022. 

Honduras en su Ley de Cambio Climático también exhorta a que todas las entidades del sector público dedicadas al estudio, investigación y aplicación científica y tecnológica, diseñen e implementen planes, programas, proyectos, acciones y actividades relativos a la adaptación y mitigación al cambio climático y las universidades y centros de investigación promuevan el estudio e investigación de la materia.  

En general, los planes estratégicos y operativos de las instituciones involucradas en la estrategia nacional hondureña deben atender a temas básicos: salud humana, zonas marino costeras, agricultura y ganadería, recursos forestales, ecosistemas y áreas protegidas e infraestructura. 

Y en cuanto a sensibilización y participación pública, se insta a promover y facilitar, en el plano nacional, regional y local, acciones estratégicas de divulgación, concienciación pública, sensibilización y educación respecto al cambio climático, que conlleven a la participación consciente, social y proactiva de la población en sus distintos roles, ante el peligro inminente de la integridad física, capacidad de producción, salud, patrimonio y desarrollo; para garantizar el cumplimiento de compromisos de promoción de educación ante la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático (CMNUCC).

jueves, 13 de febrero de 2014

EL PEZ LEÓN: INVASIÓN EN LAS COSTAS VENEZOLANAS

Hay que derrocar al rey
Es un problema ecológico, económico y de salud pública que requiere con premura recursos para desarrollar estudios nacionales por investigadores calificados
Tiene un apetito voraz que no discrimina, se reproduce rápidamente y resiste cualquier ambiente
Heidy Ramírez S.
@ideagenial

En un acuario la apariencia exótica de abanico multicolor del pez león atrae las miradas. Pero, ¿se imagina esta presencia en una cálida y cristalina playa mientras disfruta sus vacaciones? La especie ya se ha visto en toda la costa venezolana y es motivo de gran preocupación. Oscar Lasso-Alcalá, ictiólogo del Museo de Historia Natural de la Fundación La Salle de Ciencias Naturales, desde hace cuatro años, se ha dado a la tarea de informar sobre este caso. Según comenta Lasso-Alcalá, el pez león (Pterois volitans) la especie ornamental del Indo Pacífico más comercializada en el mundo, fue liberada hace más de 20 años en las costas de Florida. El primer registro se dio en 1985, pero catorce años después comenzó la invasión de la costa atlántica de los Estados Unidos, el Mar Caribe, el Golfo de México y quién sabe si continúe arropando el mapa, ya que por lo visto ni profundidad, ni temperatura, ni corrientes son obstáculos para él.  
Antes de empezar la incursión de esta especie en Venezuela, Lasso-Alcalá y el ex-profesor de la Universidad Simón Bolívar (USB) Juan Posada, iniciaron una campaña de alerta temprana. ¨El primer avistamiento data de noviembre de 2009 en Cepe, Aragua. Seguido, fueron realizadas observaciones por buzos deportivos, que se han venido compilando en el sistema de avistamientos en Línea del Centro de Biodiversidad Marina de la USB. Desde 2010 vino la campaña educativa, se publicó el registro oficial y a la fecha se han hecho casi un centenar de  conferencias (en Venezuela, Colombia, México y Brasil), alrededor de 90 artículos de prensa nacional e internacional, entrevistas en radio y  micros de televisión¨.  

Problema ecológico, económico y de salud pública. ¨Es una especie muy voraz, carnívora. No tiene preferencias por juveniles de peces, langostas, cangrejos y camarones. En un experimento en Bahamas, en tan sólo 30 minutos, el león devoró 21 peces nativos. Pero estas informaciones son referencia de otros países porque en Venezuela no se han podido hacer investigaciones profesionales por falta de financiamiento. Este pez puede eliminar especies de importancia ecológica como los herbívoros, pero es un problema económico porque se alimenta de juveniles de peces e invertebrados  de importancia comercial y a su vez de los organismos  que le sirven de alimento a estos. Y es un asunto de salud pública, porque el pez león tiene espinas en las aletas, con tejido glandular venenoso que causa dolor extremo al contacto y severa inflamación (no la muerte). Tras un pinchazo se experimenta un dolor similar al  de una fractura, pero sumergiendo  la parte afectada en agua lo más caliente posible, el veneno (una proteína) se desnaturaliza y se reduce su efecto. En todo caso es una emergencia médica y hay que atenderla¨. Otro de los inconvenientes es que este pez habita desde los 10 cm a 300 m de profundidad, en todo tipo de ambiente, comenta Lasso-Alcalá. Tiene una reproducción continua, cuyas hembras desde muy temprana edad pueden poner más de dos millones de huevos al año, que flotan  y son dispersados por las corrientes , y al no tener aquí depredadores, se ha convertido en una plaga.

Medidas. El ictiólogo explica que después de que se introduce una especie exótica en un nuevo medio, es imposible erradicarla, por lo que resta sólo tomar medidas para reducir su impacto sobre la fauna nativa y el ecosistema. ¨Una alternativa es promover su pesca, comercialización y consumo. La carne es de buena calidad. Una tesis realizada en 2013 por la ahora biólogo Wisneiby Benavente (USB) que analiza el tejido muscular del pez león, presenta resultados interesantes: buena cantidad de proteínas, minerales, ácidos grasos y alto contenido de fósforo, por lo que se le puede atribuir propiedades afrodisíacas. Pero  este es un estudio limitado a una localidad.  Hay que replicar este trabajo y realizar un monitoreo que certifique científicamente si puede ser consumida en toda de la costa venezolana¨. El esfuerzo divulgativo que ha hecho el experto en gobernaciones, asociaciones de pesca, instituciones públicas y privadas, escuelas, universidades, eventos científicos y deportivos, hace hincapié en los estudios necesarios, y en que la pesca y el consumo deben hacerse en forma concienzuda y organizada. 

Asunto nacional que requiere inversión. ¨En el 2010 publicamos un artículo en la Revista Rio Verde que causó mucho impacto y llegó a la Secretaría de Seguridad y Defensa de la Nación,  y por eso en la nueva Ley de Seguridad y Defensa se mencionan a las especies introducidas como un problema de seguridad ambiental. Pero apenas de comienzan a tomar medidas. No se han aportado recursos para estas investigaciones, los adelantos en el país son trabajos no profesionales, algunas tesis de estudiantes universitarios, muy valiosas, pero muy puntuales, con muestras muy escasas y de apenas cuatro localidades¨. Lasso-Alcalá apunta que se trata de un problema con el que tenemos que convivir, pero por otra parte, puede ser aprovechado como recurso pesquero. Sin duda la inversión en la ciencia a fin de procurar datos sobre muchos aspectos desconocidos de este nuevo inmigrante, es imprescindible. Ya estos investigadores con su arduo trabajo han demostrado que sobra disposición, lo que falta son recursos para obtener la información necesaria para diseñar planes de manejo con sello nacional. 
Más información en: Centro de Biodiversidad Marina de la USB (dirigido por el profesor Eduardo Klein)  http://pezleon.cbm.usb.ve/

martes, 11 de febrero de 2014

PRIMER CORREDOR ECOLÓGICO MARINO DE VENEZUELA



Propuesta de Fundación Caribe Sur

 









Caribe Sur solicitará al Ministerio del Ambiente la declaratoria del primer corredor ecológico marino así como la ampliación de los parques nacionales Península de Paria y Turuépano
Un corredor ecológico conecta áreas protegidas de alta biodiversidad, a fin de contrarrestar la fragmentación de hábitats y la pérdida de diversidad biológica, proteger los procesos ecológicos, facilitar la dispersión de especies y mitigar los impactos de actividades humanas
La mayor amenaza para los ecosistemas es la fragmentación, por eso una de las estrategias es crear corredores ecológicos que buscan evitar pérdida de biodiversidad y la degradación ambiental
Heidy Ramírez S.
@ideagenial

La Asociación Civil Fundación Caribe Sur, con el respaldo de organizaciones ambientales y académicas y de comunidades costeras, solicitará al Ministerio del Poder Popular para el Ambiente, Minamb, la declaratoria del primer corredor ecológico marino de Venezuela y la ampliación de dos Parques Nacionales marino-costeros: Península de Paria y Turuépano.  
El director ejecutivo de Caribe Sur, el biólogo y educador Juan Carlos Fernández explica la razón de esta propuesta. ¨Los ecosistemas marinos de las islas oceánicas de Venezuela son reservorio de biodiversidad de importancia mundial y fuente de larvas para las pesquerías del Caribe, pero este patrimonio natural de todos los venezolanos está seriamente amenazado por contaminación, sobrepesca y proyectos turísticos que atentan contra estos frágiles ecosistemas. Por tanto se propone un corredor ecológico, que es un área que conecta áreas protegidas de alta biodiversidad, a fin de contrarrestar la fragmentación de hábitats y la pérdida de diversidad biológica, proteger los procesos ecológicos, facilitar la dispersión de especies y mitigar los impactos de actividades humanas¨.
La propuesta de Caribe Sur abarca los archipiélagos de las Aves, Los Roques y La Orchila, bajo la figura de Reserva de Biósfera e incluye la declaratoria del Parque Nacional Archipiélago Las Aves (una figura más restrictiva y protectora para la zona) y el Refugio de Fauna Silvestre Archipiélago La Orchila con el objeto de preservar este importante patrimonio natural para las futuras generaciones, en especial frente a la improvisada expansión de proyectos turísticos de alto impacto ambiental negativo en nuestras islas. Entre otros beneficios, el  corredor marino, facilitaría la conservación de especies protegidas y la lucha contra su tráfico ilícito, como es el caso de las aves, tortugas marinas, el botuto, la langosta y los caballitos de mar, entre otras. Además acota el biólogo, se trata del patrimonio ambiental venezolano, la herencia natural que se dejará a las venideras generaciones.
Según Fernández, un ejemplo de esta amenaza es el del Parque Nacional Archipiélago Los Roques, primer parque marino del país creado en 1972 para proteger ecosistemas de gran fragilidad. Como otras áreas insulares y costeras, este mágico lugar natural se ve afectado por una errónea estrategia de algunos sectores gubernamentales que desarrollan complejos turísticos y habitacionales que generan contaminación, destrucción de ecosistemas y otros impactos potencialmente irreversibles que ponen en peligro el patrimonio natural.  
En torno a este tema, Caribe Sur apoya la iniciativa del Ministerio del Ambiente en un alentador proyecto denominado Fortalecimiento del Sistema Venezolano de Áreas Protegidas Marino Costeras, cofinanciado por Fondo para el Medio Ambiente Mundial GEF-PNUD (ante el cual este año se cumple el plazo final para la declaratoria de las áreas). La meta es proteger el 10% del territorio marino nacional mediante la creación y/o ampliación de 24 Áreas Protegidas Marino Costeras (APMC) que incluyen, tanto la ampliación de los Parques Nacionales de Paria como la creación de un corredor ecológico marino que abarcaría los archipiélagos de Las Aves, Los Roques, La Orchila y también la isla La Blanquilla y el archipiélago Los Hermanos.
Fernández aclara que, si bien este corredor es de mayor tamaño que el propuesto por Caribe Sur, no considera las barreras oceanográficas y de conectividad biológica (topografía submarina, corrientes, nutrientes y flujo de organismos) que separan a las islas orientales de las centrales y lo más importante, no considera la designación de áreas protegidas para las islas que lo conforman.
Por otra parte, resulta contradictorio que el proyecto de decreto del Plan de Ordenación y Gestión Integrada de Zonas Costeras POGIZC, también preparado por el Minamb, contempla el mismo corredor ecológico marino pero, le asigna la difusa figura legal de “Hábitat Especial para la Explotación y Uso Intensivo Controlado”. Para la ONG esto es preocupante pues difiere del propio proyecto de fortalecimiento de APMC y contraviene la normativa legal que protege al Parque Nacional Archipiélago Los Roques, por lo que debe ser revisado y corregido.
Caribe Sur es una organización venezolana que arriba a su 10º aniversario con la misión de promover el desarrollo sustentable de la ecorregión del Caribe Sur, mediante la conservación de su patrimonio natural y cultural. La iniciativa que presentará al ministerio forma parte del Proyecto “Islas del Caribe Sur: Patrimonio de la Humanidad”, un corredor ecológico transfronterizo entre las Antillas Holandesas y Venezuela, que impulsa fundación desde 2004, para la Lista de Patrimonio Natural de la Humanidad de UNESCO y que cuenta con el apoyo de la Alianza para la Ecorregión del Caribe Sur, integrada por organizaciones civiles y gubernamentales de Aruba, Curazao, Bonaire, Panamá, Colombia, Venezuela, Trinidad y Tobago. 

lunes, 3 de febrero de 2014

EL INDICE DE CAMINABILIDAD

La planificación de una ciudad debe apuntar más a los ciudadanos que caminan que a quienes conducen un automóvil, porque obviamente los primeros son más. Seguramente son pocos los transeúntes citadinos que se detienen a pensar en todas las vicisitudes que pasan recorriendo calles sin aceras, sorteando huecos, raíces que levantan el piso, alcantarillas en mal estado y otros tantos obstáculos. Pero probablemente son muchos los que pueden contar un episodio de lesión muscular y hasta ósea por uno de estos detalles que minan el recorrido diario. Hay que saber que poder trasladarse con libertad y seguridad en las vías de una ciudad es un indicador de calidad de vida. Así lo dice el índice de caminabilidad, un término usado para describir y medir la conectividad y la calidad de las vías peatonales en las ciudades y que además está relacionado al desarrollo sustentable.

Muchos estudios realizados por urbanistas en todo el mundo señalan algunas características básicas de los asentamientos urbanos caminables, como: planificación y diseño pensando en el desarrollo humano, un centro del barrio en el que confluyen los transeúntes, un sistema de transporte público adecuado, calles y avenidas que permiten el flujo de bicicletas y automóviles y equipamiento de lugares recreativos como parques y plazas. Como beneficios de las ciudades caminables, no sólo están los individuales, esto es, el bienestar que reportan los peatones reflejado en una actitud más pasiva y amable, sino también los económicos. Algunas investigaciones han demostrado que los lugares urbanos caminables tienen una economía más próspera, poseen una valoración mayor de sus viviendas y son más buscados como sitios para hacer inversiones en servicios y comercios.

En todo el mundo ya se han logrado avances al respecto. El Parlamento Europeo, por ejemplo desde hace más de dos décadas adoptó la “Carta de los derechos del peatón”,  que entre otras cosas expone que éste tiene derecho a vivir en un entorno sano y a disfrutar libremente de los espacios públicos en condiciones que garanticen adecuadamente su bienestar físico y psicológico. Además tiene derecho a vivir en lugares pensados para las necesidades de las personas y no para las de los vehículos. En este sentido se valora a segmentos de la población como los niños, las personas mayores y los discapacitados. En la actualidad, el Banco Interamericano de Desarrollo, BID, ha avanzado en su Iniciativa de Ciudades Emergentes y Sostenibles (ICES), la promoción de lugares “caminables” en América Latina y el Caribe llevando a cabo evaluaciones de las mejoras en dichos índices en varios centros urbanos de la región y exponiéndolos luego como modelos a emular. En todo este tema aunque son tantos los aspectos a profundizar, surge una pregunta curiosa, ¿cuántos planificadores urbanos expertos en caminabilidad se estarán formando en el presente y cuántos estarán dedicados a algún exitoso proyecto de diseño con miras al desarrollo sostenible?

DÍA MUNDIAL DE LOS HUMEDALES



El pasado 2 de febrero se celebró el Día Mundial de los Humedales. Esta palabra resulta un tanto ambigua para designar ecosistemas porque parece abarcar cualquier extensión de terreno que se relacione con el agua. Y de cierto modo es así, se incluyen pantanos, lagos y ríos, pastizales húmedos y turberas, oasis, estuarios, deltas y bajos de marea, zonas marinas próximas a las costas, manglares y arrecifes de coral, así como sitios artificiales como estanques piscícolas, arrozales, embalses y salinas. Generalmente la poca profundidad del agua es un rasgo determinante (menos de seis metros). Un humedal es una zona de la superficie terrestre que está temporal o permanentemente inundada, regulada por factores climáticos y en constante interrelación con los seres vivos que la habitan. Esta definición es dada por el Convenio Ramsar (la Convención Relativa a los Humedales de Importancia Internacional), firmado en la ciudad del mismo nombre (en Irán) el 2 de febrero de 1971 y que entró en vigor el 21 de diciembre de 1975. Estos espacios son de suma importancia, ya que son ecosistemas con vida local propia y tienen como funciones conservar espacios naturales a la hora de regular inundaciones, reponer aguas subterráneas y depurar aguas, así como indirectamente al nutrir su biodiversidad, mitigar los efectos del cambio climático. 

Esta celebración que cuenta ya con 43 años se une en el 2014 al Año de la Agricultura Familiar y por eso en todo el mundo se desarrollan actividades donde convergen los dos temas promoviendo la producción de alimentos en conjunción con buenas prácticas ambientales de conservación. La filosofía de Ramsar es impulsar el uso racional de los humedales y dar a conocer su importancia frente a la tendencia de ver a estas áreas como un obstáculo para la agricultura, lo que ha originado su drenado y destrucción de para habilitar terrenos agrícolas y en otros casos para dar paso a la construcción desmedida de viviendas con fines turísticos, como sucede particularmente en sitios costeros. Según los sitios Ramsar por país (actualizados hasta el 2012), Venezuela posee 263.636 hectáreas de humedales, extensiones que merecen atención, protección y vigilancia ciudadana. Tal como indica la organización venezolana Bioparques, tenemos humedales de Importancia Internacional y algunos de ellos parques nacionales: Archipiélago Los Roques (Dependencias Federales), Laguna de la Restinga (Nueva Esparta), Laguna de Tacarigua (Miranda), los Refugios de Fauna Cuare (Falcón) y Ciénaga de Los Olivitos (Zulia).