jueves, 27 de diciembre de 2012

RUIDO



Diario: Notitarde La Costa. Puerto Cabello Edo. Carabobo. Fecha: 21-12-2012.  Columna: BioDazibao Global. Autor: Wilfredo Jiménez Gómez.
En el futuro cercano aumentará de manera alarmante los casos de sordera, tanto en jóvenes como en adultos, incluso en niños. Esto como consecuencia del uso de equipos de sonido en alto volumen, que la mayoría de las veces supera el límite de decibeles (65) considerado tolerable por el oído humano en zonas residenciales según la legislación venezolana. Por encima de este parámetro el sonido pasa convertirse en ruido, o sea, el sonido pasa a ser molesto, desagradable y lo más grave es que pasa a ser perjudicial para la salud. Este concepto elemental no está bien razonado en la conciencia de la juventud, por el contrario se desconoce o se ha desvirtuado totalmente y lo que es peor, se actúa en consecuencia, ya que hay personas que no les importa que el ruido que genera su equipo de sonido cause molestias a otros, lamentablemente no hay un mínimo de conciencia sobre el problema y de respeto hacia el prójimo en este aspecto.
Particularmente no entiendo esta manera de disfrutar la música porque según mi parecer es un comportamiento equivocado, es decir, cómo se puede disfrutar en una reunión amical o familiar cuando al oír música en volumen alto es necesario gritar para que la persona cercana escuche lo que le decimos. Todo se transforma en un círculo vicioso; si la música está en alto volumen entonces gritamos para que nos escuchen y de igual manera nuestro interlocutor nos responde en voz alta. ¿Por qué tanto volumen?, ¿qué lo justifica?, el hecho de bailar, pero es que la juventud ahora baila muy poco o no lo hace, ¿acaso el ruido es estimulante a sabiendas de que afecta la salud?, ¿es imposible cambiar de actitud?, ¿es muy difícil respetar a los demás?.
Definitivamente no se están interpretando bien los conceptos, no hay claridad en cuanto al daño que causa el alto volumen, no solo a los oídos, sino también al sistema nervioso originando por ejemplo insomnio, estrés y dolor de cabeza. ¿Soluciones?, tal vez  por la vía de toma de conciencia, elaboración de normas de convivencia ciudadana, represión, o una mezcla de todas las anteriores. Tenemos la convicción de que lo más importante es la formación de conciencia, por tanto el llamado es precisamente a la sensatez del ser humano para que cambie de actitud y se alcance un clima de respeto y de coexistencia. Recordemos que el ruido es como el cigarrillo, afecta tanto a quienes les gusta como a quienes les molesta, algo así como escuchadores activos y pasivos. Bien podemos conseguir espacios libres de ruido, pero aptos para escuchar y deleitarnos con buena música y con volumen moderado.  
Salutación
En esta época navideña les deseo una feliz noche buena y ojalá en los momentos de reflexión haya tiempo para preguntarnos cómo pudiéramos contribuir para proteger y conservar el ambiente. Quienes ya lo hacen pueden pensar cómo incrementar esa colaboración y también cómo captar adeptos a esa causa.
wijimenez@terra.com